viernes, 26 de agosto de 2016

La grieta del recuerdo perdido.

Y ahí la vi por última vez,
tumbada en mi cama,
con la sonrisa puesta y las pestañas cerradas.

Su melena larga tenía un diseño desordenado.
¿Qué pasó la noche anterior?,
la amé, dije esbozando una leve sonrisa.

Verla ahí con mí camiseta favorita, verla ahí con las sábanas tapando su cintura para abajo
Pensé, esta mujer me hizo daño, asintió el corazón con un latido muy fuerte...

...como....
          ...si quisiera...
                            ...escapar.

Abrió los ojos, me puse nervioso,
y dije buenos días (dolor profundo),
acto seguido me acerqué dándole un beso en los labios...

....otra vez...
              ...el corazón...
                               ...quiso...
                                       ...escapar.

Buenos días contestó ella, mientras cambiaba de posición,
por la ventana apareció una leve luz que iluminaba sus labios.

Creo que esa luz insinuó que esos labios me llevarían al cielo,
pero realmente me arrastraron al infierno.

De aquellos labios salió una pregunta
¿Por qué no estás a mi lado?
Porque me hace daño pensar que algún día no volverás a estar ahí...

...a...
    ...mi...
         ...lado.

Dije con un tono de nostalgia futura mientras miraba el cuadro de un pintor famoso del cual no puedo (quiero) acordarme.

Su mirada se volvió vacía durante unos segundos,
me acarició la cara y dijo en un tono casi inaudible,


Creo...
      ...que
           ...te...
       

Calla...no quiero volver a oír como mi corazón se hace trizas una vez más
con esa palabra desgarradora sin sentido alguno.

Pero que sepas que yo también...

Mientras miraba a otro lado.

El silencio se apodero de la habitación,
la lluvia hizo que el silencio se desvaneciera,
nos abrazamos y cerramos los ojos una vez más.